90 euros de sanción por escupir en Santurtzi

Santurtzi sancionará a quienes incumplan las normas cívicas y no contribuyan a mantener aseadas las calles del municipio. A partir de esta misma semana, escupir, orinar o tirar al suelo un chicle o la colilla de un cigarro en cualquier vía pública de la localidad podrá ser castigado con fuertes multas que oscilan entre los 90 y los 750 euros. El Ayuntamiento vizcaíno anunció ayer la puesta en marcha de una nueva campaña en materia de limpieza e higiene, de la mano de la empresa encargada de la limpieza del municipio, Cespa, y bajo el lema ‘En la calle, como en tu casa’, con el objetivo de concienciar a los vecinos de la importancia de mantener adecentada la localidad. «Hay actitudes que por ser comunes nos pueden parecer correctas. Es una labor que no sólo depende del Consistorio, sino que requiere de la colaboración conjunta», señaló el concejal de Obras y Servicios, Lezo Urreiztieta.
Desde 2009 existe una normativa municipal que regula diferentes comportamientos incívicos como la no recogida de los excrementos caninos de los parques y aceras, que conlleva multas de 90 euros; el vandalismo sobre el mobiliario urbano o el abandono de vehículos en plena calle, ambos castigados con sanciones de entre 1.501 y 3.000 euros, dependiendo del tipo de infracción. En este sentido, el concejal recordó las multas impuestas hasta el momento por incumplimiento de la ordenanza. Así, en lo que va de año, la Policía local ha abierto un total 19 expedientes por
no respetar la norma de limpieza viaria, 16 por desentenderse de las heces de las mascotas y 124 penalizaciones por abandonar vehículos en la vía pública. «Después del paso que dimos con la campaña ‘KkdKan’, hemos querido continuar con la tarea de concienciación de nuestro pueblo, porque mantenerlo limpio es cosa de todos», añadió Urreiztieta.
En esta segunda fase, el equipo de gobierno municipal ampliará la campaña con el buzoneo de un cuadernillo que recoge las principales actitudes incívicas en las que la Policía local será más estricta, además de incluir explicaciones sobre los diferentes tipos de contenedores y los materiales que se deben depositar en cada uno de ellos, de manera que los santurtziarras los utilicen de modo adecuado para el reciclaje.
«Lo pagamos todos»
Además de este librillo explicativo, el Ayuntamiento tratará de concienciar a los más pequeños con el reparto de unos imanes hechos al uso que se repartirán en las bibliotecas municipales, comercios, GazteBox o en la recién inaugurada Casa Torre. «Vamos a intentar que con ayuda de los ‘txikis’ la iniciativa tenga todavía más fuerza. Son muchas veces ellos los que nos recriminan a los adultos cuando estamos haciendo algo mal de cosas que nosotros mismos les hemos enseñado». Asimismo, se colocarán unos carteles en diferentes elementos de mobiliario urbano que indicarán el precio de cada uno de ellos a fin de concienciar a los vecinos de su cuidado y buen mantenimiento. «Cambiar un banco roto cuesta 520 euros; una papelera, 250 y un bolardo, 130. Es un dinero que no lo abona el Consistorio. Lo pagamos entre todos a través de los impuestos», zanjó el edil.
