Pólizas de seguro para cuidar la salud de tu perro, ¿Moda o necesidad?

No es
una moda ni una extravagancia. Contratar un seguro para perros responde a una necesidad para muchos amigos de los animales. Más allá de lo esnob que pueda parecer el hecho de decir «he contratado un seguro para mi perro» existen motivos fundamentados: el artículo 1905 del Código Civil hace responsable al dueño de los daños o perjuicios que los animales pudieran ocasionar.
De esta manera, todos los perros –y no solo los de caza o las razas potencialmente peligrosas– tienen que estar asegurados de acuerdo con la ley. Al menos han de tener un seguro de responsabilidad civil para evitar problemas. Pero, ¿qué pasa con el resto de mascotas?
En España están registrados casi cinco millones de perros y gatos. Para ellos existen varios tipos de seguros que poco tienen que ver con el de responsabilidad civil. Son pólizas veterinarias que cuidan de las mascotas –y también del bolsillo– como un seguro médico más.
Mientras que en España este tipo de seguros son casi una novedad, en Inglaterra y en Estados Unidos son los quintos más vendidos. Su funcionamiento es muy similar al seguro de salud que pueda tener contratado cualquier persona: se paga una cuota anual a cambio de tener cubiertos los gastos veterinarios. Más si tenemos en cuenta que no existe una «Seguridad social» animal.
